¿ Confiamos en la cosmética masculina?

¿ Confiamos en la cosmética masculina?

Cosmética masculina: ¿ciencia o marketing?

Podríamos, en un ejercicio de síntesis, dividir a los hombres que consumen cosmética en dos grandes grupos.

Por un lado, están aquellos que siguen y estudian sus avances desde jóvenes. Normalmente, informándose a través de las secciones de belleza de las revistas, publicaciones y blogs especializados, donde han podido leer artículos específicos sobre el cuidado de la piel y conocer las novedades del sector.

Por otro, están aquellos a quienes la cosmética nunca les ha interesado demasiado, pero que empiezan a notar que los cambios en su piel no les hacen mucha gracia y comienzan a asumir que ha llegado el momento de cuidarse.

Curiosamente, ambos grupos suelen ser bastante escépticos respecto a la cosmética masculina.

¿ Confiamos en la cosmética masculina?

El primer grupo piensa que, a priori, las mujeres nos llevan tantos años de ventaja en el uso de cosmética que lo lógico es suponer que la mayor inversión en desarrollo, tecnología y patentes se destina al mercado femenino, que es el que tradicionalmente genera mayores beneficios. Para los hombres, en cambio, se desarrollarían fórmulas más simples y genéricas, sin una verdadera exigencia en cuanto a eficacia y resultados, más allá de proporcionar una sensación de hidratación y evitar los brillos.

El segundo grupo sospecha que ponerle a un cosmético la etiqueta de «para hombres» es, en muchos casos, una simple estrategia de marketing. Al fin y al cabo, ¿Qué diferencia hay entre utilizar una crema para mujer y una para hombre?

Y lo cierto es que ninguno de los dos va completamente desencaminado.

¿ Es necesaria una cosmética para hombres?

En la cosmética hay mucho marketing, sin duda. Pero también hay mucha ciencia, investigación, estudios de eficacia y resultados demostrables. La clave está en saber distinguir una cosa de la otra.

La piel masculina tiene características propias. Generalmente es más gruesa, presenta una mayor densidad de colágeno y suele mostrar los signos del envejecimiento de forma diferente. Puede conservar un buen aspecto durante más tiempo, pero eso no significa que sea inmune al paso de los años. Sin unos cuidados preventivos y básicos, también puede perder su buen aspecto y vitalidad.

Una cosmética masculina avanzada debe tener en cuenta estas particularidades, así como los hábitos de consumo del hombre. Tendemos a utilizar menos productos, por lo que resulta especialmente importante que cada uno de ellos incorpore activos bien seleccionados y formulaciones capaces de responder a varias necesidades de la piel.

Y, sobre todo, debe perseguir algo que debería ser innegociable: la misma eficacia, calidad y excelencia que encontramos en la mejor cosmética, independientemente de que esté dirigida a mujeres u hombres.

¿ Que podemos hacer?

Limpiar, preparar, proteger y tratar. Estos son los cuatro pasos fundamentales.

Incorporarlos a una rutina de mañana y noche nos permitirá cuidar la piel de forma eficaz. Los resultados podrán apreciarse progresivamente y, lo más importante, contribuirán a mantenerla en buenas condiciones a lo largo del tiempo.

Envejeceremos, porque es inevitable. Pero podemos hacerlo con una piel bien cuidada, agradable de ver y de tocar, a cualquier edad.

Y, por último, solo necesitamos una cosa: constancia.

Algo para lo que muchos hombres que no hemos adquirido el hábito de cuidarnos desde jóvenes no estamos precisamente entrenados. Las mujeres, y también muchos hombres que han incorporado estos cuidados desde hace años, nos llevan cierta ventaja.

Pero no seamos perezosos.

Una rutina básica supone cuatro minutos frente al espejo por la mañana y otros cuatro por la noche, antes de acostarnos.

Si adquirimos el hábito, durante las otras 23 horas y 52 minutos del día, la cosmética estará trabajando para nosotros.

Solo queda una cosa…

Confiar.

 

Back to blog